Creo que ya soy lo suficientemente grande para aceptar que la vida no es justa, que no todo es a pedir de boca, y que no todos los que entren en tu vida, permanecerán por siempre. Algunos se irán por su propia cuenta, y otros... ya habrán vivido lo suficiente.
Llámenme inmadura si quieren, pero, para mí siempre va a estar, porque habita en mi corazón, y sé que, allá donde quiera que esté, estará orgulloso de todo lo que vaya haciendo, y que como siempre, allí estará para cuidarme.
No se ha ido, sólo está descansando. Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario