Vivir, reír, crear, sentir, volar, soñar, querer, simplificar, estudiar, confraternizar, pensar, curiosear, llorar, felicitar, recordar, olvidar, cabezear, huir, retornar y volver a empezar.

jueves, 15 de agosto de 2013

Dicen que detrás de un gran fiestero, se esconde un corazón roto.

Cuando nos falla una persona que realmente nos importa, sentimos una horrible punzada en el pecho, un horrible nudo se adueña de nuestra garganta... No entendemos, no entendemos como alguien por quien estaríamos dispuesto a poner las manos en el fuego, es quien nos acaba quemando. Nos protegemos creando muros a nuestro alrededor, sin darnos cuenta de que muchas veces, esos muros aparte de apartar las cosas malas, también aparta las buenas. Nos obsesionamos pensando que siempre nos va a pasar igual, y tenemos miedo, lo sentimos todo el tiempo. Sacamos la mejor de nuestras sonrisas, esa de "no me pasa nada, estoy genial", andamos con ella todo el día, pero a la noche... Solo es tu almohada quien cuida tu llanto. No siempre podemos ser fuertes, pero muchas veces, ser fuerte es la única opción que nos queda.
Recuerda, la vida es un largo trayecto, un larguísimo trayecto en el que te encontraras con miles de piedras, unas veces tropezarás por tu cuenta y otras muchas te empujarán contra ellas.
Pero no temas, por cada lágrima de hoy, dos sonrisas mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario