Vivir, reír, crear, sentir, volar, soñar, querer, simplificar, estudiar, confraternizar, pensar, curiosear, llorar, felicitar, recordar, olvidar, cabezear, huir, retornar y volver a empezar.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Plantarme frente al espejo, observarme, ¿qué hago? Cojo el cepillo y empiezo a peinar mi alborotado pelo, cojo mi lápiz de ojos preferido y le doy una bonita forma a mis ojos, saco la mejor de mis sonrisas, sí, así voy bien... decidida me echo mi perfume preferido, cojo las llaves y salgo.
A medida que los minutos pasan, siento como mi estómago se cierra, "tranquila Carla" no dejo de repetírmelo. Es sólo alguien más, una persona llena de defectos y virtudes, alguien de carne y huesos.
Paso firme y decidido, a medida que me acerco, siento como esa sensación abrumadora me recorre el cuerpo, de pies a cabeza, lo saludo...nerviosa, siento como me arden las mejillas, ¿por qué causa este efecto en mi? Mis ojos le siguen allá donde quiera que vaya. No consigo formular una frase sin tartamudear, río nerviosa y el... el sonríe con esa sonrisa que tanto me encanta.
Su boca... Su boca me distrae, tiene una sonrisa perfecta, y unos labios que dan ganas de morderlos. Sus pequeños y achinados ojos oscuros me atrapan.... Su voz... Ay...
A medida que pasa el rato, mi cuerpo se va relajando, ya no me arden tanto las mejillas, uso mi mejor sonrisa para apartar todas las inseguridades, ¡que demonios! No es nadie del otro mundo.. Solo es ese chico que con una mirada me hizo temblar, notaba como podían saltar chispas, al sentir el contacto de su piel por primera vez, me ardieron las mejillas, no sé si el lo notaría, pero su sonrisa... Su sonrisa me perdía.

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